La segunda temporada de verano afectada por la crisis del coronavirus trae consigo predicciones dispares entre los expertos en turismo. Mientras algunos gobiernos se muestran optimistas, otros son más escépticos. Lo cierto es que nos espera una temporada exigente, en la que se repetirán tendencias similares a las de 2020.
El turismo nacional y regional como solución clave para la recuperación
Las medidas variables y restricciones, sumadas a la incertidumbre en el extranjero, han hecho que la tendencia hacia el turismo nacional no cambie de forma significativa.
Numerosos hoteles y agencias de gestión de propiedades buscan promover los destinos locales y animar a los clientes a contribuir con la economía del país.
Coworking en hoteles
Una tendencia que creció exponencialmente el año pasado es el coworking en hoteles y el alquiler diario de habitaciones. Se espera que este año siga en aumento y represente una gran oportunidad para los hoteles que incorporen este tipo de servicio en su oferta.

Las ventas directas serán un factor clave para aumentar los ingresos
El año pasado quedó claro lo frágil que resulta externalizar las ventas y depender de canales en línea como Booking, Expedia y Airbnb, junto con agencias de viajes extranjeras, no es una estrategia de ventas adecuada. La capacidad de generar reservas sin comisión, ya sea a través de un sitio web o de canales de venta propios, fue uno de los factores clave para sobrevivir durante estos años de crisis.
Los hoteles y alquileres de corta estancia deben asegurarse de contar con una presencia web adecuada (sitio web y redes sociales), así como con un motor de reservas fácil de usar (recepción en línea) que les ayude a generar más reservas.
Depender de servidores ineficientes y sistemas de reservas obsoletos es un obstáculo que frena la recuperación.
El giro hacia los sistemas automatizados
La seguridad y la reducción del contacto físico han impulsado el paso hacia las aplicaciones móviles y las soluciones en la nube.
Poder acceder a la información desde cualquier lugar y en cualquier momento sigue siendo esencial para que los gestores de ventas profesionales puedan ajustar su estrategia en tiempo real también este año. La flexibilidad es una virtud que marca la diferencia entre quienes triunfan y quienes no.
Las reservas en línea han permitido a los hoteles recopilar información sobre sus huéspedes con la mayor facilidad posible y agilizar la comunicación.
Actualmente existe una amplia variedad de soluciones en el mercado que permiten a los hoteles ofrecer automatización en múltiples niveles y conectividad entre empleados.
La capacidad de delegar accesos de usuario, el acceso móvil al sistema en tiempo real y la velocidad del sistema han demostrado ser herramientas eficaces para la gestión hotelera.
Los sistemas hoteleros y de recepción basados en tecnología en la nube reemplazarán casi por completo, en el próximo período, a los sistemas instalados directamente en el ordenador.
Sostenibilidad
Las tendencias muestran que los huéspedes se interesan cada vez más por hoteles comprometidos con la sostenibilidad, que cuenten con certificados verdes, energía solar y soluciones similares.
Consideraciones medioambientales de los hoteleros y administradores de propiedades deben orientarse a decisiones con beneficios medioambientales (cambios ecológicos sencillos, reducción del consumo energético con bombillas LED, etc.)
Agilidad
Debido a los grandes cambios en las medidas, los hoteles y apartamentos deben estar preparados tanto para un mayor número de reservas como para un mayor número de cancelaciones.
Políticas de cancelación flexibles, respuestas automatizadas a las consultas de los huéspedes y una oferta variada son algunos de los factores que marcan la diferencia entre los hoteles y alquileres de corta estancia que reciben más reservas y los que no. Ya sea que las ventas provengan de canales de venta en línea (Booking, Airbnb, Expedia, Hotelbeds, etc.), de agencias de viajes o directamente, la agilidad es una tendencia en auge.

